El crecimiento del bebé se valora observando a lo largo del tiempo tres parámetros: peso, altura y desarrollo psicomotor, comparándolos con las tablas de percentiles de la Organización Mundial de la Salud. Más que el valor puntual, importa la evolución regular a lo largo de su propia curva. Es uno de los temas que más ansiedad genera en los padres primerizos: veamos cómo interpretarlo con serenidad.
Los tres parámetros del crecimiento: peso, altura y desarrollo psicomotor
El crecimiento se controla observando las variaciones respecto a los valores estándar de las tablas de percentiles, divididas por sexo y válidas hasta los 5 años. Las etapas siguen mecanismos naturales similares en casi todos los niños, pero siempre deben leerse teniendo en cuenta las diferencias individuales: genética, alimentación, entorno.
Peso. Es uno de los principales indicadores. Al nacer, un bebé pesa por lo general entre 2,5 y 4,5 kg. En los primeros días es normal una pérdida fisiológica de aproximadamente una décima parte del peso, que suele recuperarse en las primeras semanas.
Altura (longitud). La longitud también es fundamental, pero aquí el margen entre niños es más amplio porque la herencia influye mucho. Puede ocurrir que en los primeros dos años un niño se mantenga por debajo de la media y luego recupere rápidamente.
Desarrollo psicomotor. Es el parámetro más delicado: permite detectar a tiempo posibles dificultades motoras y siempre debe valorarlo el pediatra.
Cómo leer las tablas de percentiles de la OMS
Las tablas de crecimiento se actualizan periódicamente por la Organización Mundial de la Salud y son una referencia para pediatras y padres. Un niño en el percentil 25 o en el 75 está igual de sano: lo que importa es que siga su propia curva a lo largo del tiempo de forma regular. Las posibles desviaciones no deben generar alarmismo, sino valorarse con el pediatra de confianza.
Las etapas del crecimiento en los primeros años
En los primeros dos años el niño crece rápidamente; a partir del segundo año la evolución avanza de forma más irregular, con pausas y recuperaciones ligadas a factores individuales, falta de apetito, estaciones y pequeñas enfermedades. Todo esto entra dentro de la normalidad.
Estirones: qué son y cómo reconocerlos
Los estirones se producen normalmente en torno a la 2.ª-3.ª semana, a la 6.ª semana y hacia los 3 meses, a veces también al 6.º y 8.º mes. En estas fases el bebé puede:
- volverse insaciable y permanecer mucho tiempo al pecho
- despertarse más a menudo por la noche
- mostrarse nervioso e inquieto
Duran de unos pocos días a una semana. Es importante seguir amamantando a demanda, sin añadir otros líquidos que darían una falsa sensación de saciedad y reducirían la demanda de leche. Como referencia, en las primeras semanas se considera indicativo un aumento de al menos 140 gramos por semana.
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Preguntas frecuentes sobre el crecimiento del bebé
¿Cuánto debe crecer por semana?
Orientativamente al menos 140-200 g por semana en las primeras semanas, pero lo que cuenta es la evolución a lo largo del tiempo.
¿Cuándo preocuparse?
Cuando la evolución se aleja de forma estable de la curva o el desarrollo psicomotor no progresa: en estos casos siempre hay que consultar al pediatra.
La información facilitada tiene fines divulgativos y no sustituye la valoración del pediatra, única referencia para el crecimiento y la salud del niño.
